Mendoexit mendoza

MendoExit. ¿Puede nacer un nuevo país en Mendoza?

La secesión de territorios y  la balcanización de países en los que culturas completamente distintas son forzadas a convivir bajo un mismo sistema político, es un tema recurrente en los círculos liberales. El MendoExit, iniciativa que propone la separación política de Mendoza del resto de Argentina, ha dado de qué hablar y me presenta con la oportunidad de abordar estos temas usando dicho movimiento como eje.

Primero es necesario establecer y aclarar algunos conceptos que darán sentido al texto.

Aunque no siempre somos conscientes de ello, muchas vemos nos encontramos atrapados y limitados por palabras. Cuando se hace mención al «Estado», por ejemplo, el error está en suponer que de lo que estamos hablando es obvio, ya todos entendimos y tenemos claro de qué hablamos cuando mencionamos al Estado. 

Pero si no dejamos que la palabra nos limite y observamos un poco más en profundidad, vemos que se trata simplemente de personas y relaciones humanas. El Estado no es más que una idea alojada en la mente de personas de carne y hueso, sobre la cual dichas personas actúan y hasta construyen su vida y su realidad.

Un país, en términos políticos, no es más que la idea materializada por aquellas personas a las que ha logrado poseer. Por eso es que no existen leyes si nadie las hace cumplir, son simple texto. La idea de Estado y Gobierno siguen la misma lógica, no son más que ideas que la mayoría cree entender, pero nadie menciona jamás qué es en términos fácticos. Personas dando y obedeciendo órdenes. 

Estado y Comunidad.

El Estado se basa en relaciones forzosas, es una opinión borrosa con suficiente capacidad de violencia como para imponerse sobre otras personas, independiente de si comparten dicha opinión. Los mendocinos son forzados a ser parte del mismo sistema que los salteños, los cordobeses, los jujeños, etc. E incluso los mismos ciudadanos mendocinos son forzados a relacionarse entre sí mediante sistemas políticos provinciales y locales.

Quienes defendemos la libre asociación, el derecho a relacionarnos sólo con quienes hayamos aceptado algún tipo de relación, vemos como algo positivo al abandono de los sistemas impuestos. Pero precisamente por ser impuesto, en términos legales su abandono no es una opción, pero repito, en términos legales.

Los habitantes del mundo, hoy poniendo el foco en los mendocinos, deben acercarse más a su comunidad y a sus relaciones voluntarias para alejarse de las impuestas. Para esto es importante identificar qué herramientas son usadas en su contra y cómo contrarrestarlas juntos como comunidad que busca maximizar su libertad y autonomía. 

Los esfuerzos individuales que nos despegan del Estado muchas veces pueden traducirse en efectos y acciones comunitarias.

Autonomía Monetaria

La moneda, en este caso el inmundo Peso argentino, funciona como uno de los unificadores que nos atan económicamente al gobierno, pero por suerte nuevas tecnologías hoy permiten adoptar nuevos activos como moneda de cambio, siendo las criptomonedas hoy el mejor candidato.

Desvincularse del gobierno nacional tiene como base la descentralización de poder, y qué mejor que una moneda descentralizada, que no esté bajo control de ningún gobierno, abierta a todo el mundo con nada más que un celular y conexión a internet. Tenemos a disposición un abanico de opciones en lo que a criptomonedas respecta. 

Impulsar el uso de estas herramientas como parte del proyecto cultural que significa el Mendoexit podría suponer un rumbo más tangible y difícil de revertir para quienes se opongan. La tecnología Blockchain y las criptomonedas no deben ser ignoradas por ningún grupo, comunidad o individuo que tenga la libertad como objetivo.

Batalla de ideas y Libertad de expresión.

Hace algún tiempo vi en twitter una remera con una ilustración minimalista de lo que supongo sería la capital de Mendoza, con un lema escrito debajo. «Mendoza, el mejor país del mundo».

Si algo aprendimos de las religiones, la política y el marketing, es el infinito poder de los símbolos, los slogans, las figuras tangibles, los logotipos. Cualquier movimiento en cualquier ámbito que pretenda aumentar su popularidad, debe hacer uso exhaustivo de estos recursos y ser muy paciente, los efectos más significativos son en el largo plazo.

La libertad de expresión nos permite expresar de tantas formas como sea posible la idea de la autonomía de Mendoza. Mientras no se traslade al ámbito legal y político, y se mantenga dentro de la cultura y lo cotidiano, no hay nada que temer. Hagan oídos sordos a los que deslegitimen la idea basándose en cuestiones legales y «formales», el objetivo es que el sentimiento cale en la comunidad y tome fuerza de manera horizontal y descentralizada. 

Hagan remeras, stickers, documentales, memes (sobre todo memes), canciones, banderas, encuentros culturales, lo que se les ocurra. 

Mendoexit

Busquen un modo de vida, no un gobierno.

Uno de los principales problemas del Medoexit actualmente es que está planteado como un objetivo plenamente político,  parecería buscar más un nuevo gobierno que una nueva forma de vida. Recordemos que la libertad no puede ser dada, sino quitada.

Quienes busquen una vida más libre, cada vez menos vinculada a los caprichos de políticos que viven a cientos de kilómetros de distancia, deberán construir de abajo hacia arriba. Formar una economía desligada de la argentina, desarrollar un modo de vida más autónomo en la práctica y en lo cotidiano, y no dejar que las legalidades los hagan creerse imposibilitados para generar un cambio real.

La independencia nacerá de individuos independientes.